El descubrimiento de la conspiración cívica, ha significado un verdadero desastre para el movimiento cívico. Las acciones policiales parecen haberles sorprendido completamente. Lo primero que atinaron es a quitar validez a las versiones gubernamentales, asegurar que es “un montaje burdo” y presentarlo como una agresión a Santa Cruz. Los principales personajes locales desaparecieron, sólo Costas apareció tratando de desvirtuar todo y generar dudas en la población. Luego se reunieron en el Comité Cívico llamando a la población a cerrar filas, a no criticar a los dirigentes, todo para evitar el desprestigio. Sectores de la población, que dudan del proceso, pero que son reacios a aceptar las versiones masistas, elaboraron multitud de especulaciones alentadas por los cívicos Sin embargo la relación de cívicos, políticos y empresarios con la organización de Rózsa son notables y no han podido ser explicadas.
Desde diversas fuentes se señala que desde antes de septiembre de 2008 estuvo instalado en la FEXPO un comando de carácter neurálgico formado por principales personajes locales y otros bien remunerados, organización a la que se denominó “La Torre” o bastión autonomista.
Sin embargo la unidad cívica parece muy mellada pues los roces son cada vez mayores y el prefecto Costas sigue siendo blanco del ataque desde el bando cívico iniciado por los más ultras que concluyó en la publicación de una agresiva carta de un ultra autoexilado en Miami, seguida por el ataque del diputado Klinsky que aseguró que Costas está cada vez más soberbio lo que provocó un cruce de declaraciones, “si yo soy un accidente el prefecto es de repuesto” dijo aludiendo a la llegada de Costas a la prefectura en vez de Dabdoub. En medio de cierta impotencia Costas criticó ácidamente a los miembros de las fraternidades cívicas por no haber asistido en masa a recordar el llamado “día de la autonomía”, el 4 de mayo, recordando el referéndum por estatutos, que Costas instruyó festejar pero sin la repercusión esperada.
Sin embargo la cosa adquiere más virulencia cuando, producto de la detención de nuevos implicados que supuestamente dieron una sarta de nombres en sus declaraciones al fiscal, ahora circula una lista de gente involucrada. Esto provocó la salida a la palestra pública de tres mujeres, el día lunes 11 rechazando enérgicamente estar implicadas en terrorismo. Ellas, gente pudiente, de apellidos extranjeros, autoproclamadas “autonomistas”, aparecieron en el conocido programa nocturno de la Red Uno, revelando sin tapujos su rechazo a la dirigencia cívica y a las logias, asegurando que la Prefectura está llena de corruptos y pidiendo que el gobierno “en vez de “preocuparse del circuito del terrorismo, se preocupe del circuito de la corrupción”. “Yo no sé por qué hasta ahora no intervienen La Torre y la Prefectura” indicó una de ellas asegurando que sí existió “La Torre” donde había gente estipendiada ganando buenos sueldos mientras ellas se movilizaban con su propia plata. Aseguraron que “no sirve Evo Morales, pero tampoco Rubén Costas”. Se burlaron de las poses de los cívicos y de la desaparición de los más atrevidos diciendo “de qué machos, machotes, hablamos si todos están escondidos o ya se han ido”. Se quejaron de haber sido reprimidas por la gente de Costas y los cívicos cuando en una reciente marcha sacaron su cartel que preguntaba “¿Dónde están nuestros líderes?” Explicaron que en Santa Cruz todo anda mal por las logias, “antes de Evo Morales, este pueblo ya estaba deshecho por las logias”. Cerraron su intervención asegurando que tienen mucha información que revelarían si algo les pasaba y exigieron a Alcides Mendoza Mosavi, actualmente con detención domiciliaria en Santa Cruz, que se retracte de haberlas implicado.
Los cívicos, apoyados por sus hermanos politiqueros de derecha, actualmente han tomado la táctica de reclamar por los derechos humanos y exigir la intervención de fuerzas extranjeras (Scotland Yard, la Sureté y otras) para investigar los hechos del Hotel Las Américas, una forma de desviar la atención de los hechos donde están implicados. También victimizarse diciendo que Santa Cruz está tomada en alusión a la presencia de refuerzos militares en el departamento. Igual que en la época de Terebinto, los grupos minoritarios reprimidos aseguran que Santa Cruz sufre persecuciones inmisericordes. Es que tienden a ser muy histriónicos y ahora como en el pasado, hay quien alaba la actitud tomada por las mujeres señaladas arriba porque se aprestan a utilizarlas de nuevo metidos bajo polleras.
Lo que no se dice, porque es tabú, es que los importantes personajes implicados han puesto en peligro las instituciones que usan como plataforma de sus intereses y negociados y éstas son cooperativas y entidades gremiales empresariales sobre las que el gobierno ha declarado que no hará acciones. Sin embargo las logias que controlan Cotas, CRE y Saguapac, prevén posibles intervenciones y, hace rato y con mucha plata, se proponen evitarlas buscando apoyo popular a través de campañas autoproclamándose instituciones maravillosas, participativas, democráticas, eficientes siendo todo lo contrario. Por ahora no es que “Cotas te cambió la vida” sino “Cotas te sacudió la vida” por su relación con las acciones terroristas. Mientras tengan el control de la economía y de estas importantes instituciones, hay el peligro de que sigan impulsando locuras.
El electoralista MAS reduce todo a atacar el terrorismo y mostrarse patriotero
Tras desarticular al grupo paramilitar formado por las tendencias ultranacionalistas cruceñas, el gobierno del MAS y sus voceros como a manotazos al aire se han dedicado a recalcar la faceta terrorista de este grupo presentándolo como peligro descomunal, lo que cada vez se nota muy exagerado, principalmente en el aspecto de supuesta preparación para atentar contra Evo Morales.
El MAS tiende a apelar sin ningún temor a tácticas derechistas usando de pretexto el terrorismo para sembrar apoyo y terror sobre la sociedad y así tener el control total (recordar al gobierno de Bush y su cruzada antiterrorista mundial), hasta se ha advertido un discurso análogo al del derechista expresidente René Barrientos justificando la ejecución del Che. El MAS hace gala de hipocresía olvidando el pasado de varios de sus miembros foquistas y tirabombas, hablando de terrorismo en general y llamando a organizarse contra él. Hasta un dirigente nacional del magisterio inclinado hacia el MAS ha proclamado la necesidad de incorporar en el currículo la lucha contra el terrorismo y la defensa de la unidad nacional. También el MAS quiere posicionarse como paladín de la unidad boliviana frente al peligro divisionista presentado como encarnado por estos sectores derechistas de la media luna, tratando de lograr ventajas políticas a costa de este fenómeno que debería abordarse de manera más seria, pero todo sea por conseguir más votos en la desbocada carrera electoral. Al MAS le importa asustar, no busca mostrar la realidad, reconocer la esencia del fenómeno, ni que se evidencie el carácter antidemocrático de los cívicos, tan patente.
El terrorismo desarrollado por este comando fue sólo parte de la faceta del carácter provocador que siempre blandió la media luna, pero lo serio son los planes y objetivos ocultos. Los actos de terrorismo provocador, tan sucios y antidemocráticos, buscaban generar rechazo de la población hacia el gobierno, cosa que logró momentáneamente, y por otro lado generar un estado de desorden y convulsión para justificar medidas de hecho, la aparición pública de sus grupos (armados) para imponer la pax cívica y con ella la vigencia de los estatutos.